NUEVA FÓRMULA PARA ESTABILIZAR PRECIOS
DE COMBUSTIBLES
El gobierno anunció que el Fepco será reemplazado
por un sistema de protección que considera un impuesto
específico variable. Según los expertos, el nuevo
mecanismo, que se llamará Sipco, es más transparente
y permitirá una mayor volatilidad en los precios de los
combustibles en el país.

La próxima semana el gobierno enviará al Congreso
el proyecto de ley que crea el nuevo Sistema de
Protección ante variaciones de Precios de Combustibles
(Sipco). El mecanismo, que fue anunciado por el ministro
de Hacienda Felipe Larraín, y el asesor de la cartera,
Salvador Valdés, entregaría menos subsidios y permitirá
una mayor volatilidad en los precios de las bencinas.
El Sipco reemplazará al Fondo de Estabilización
de Precios del Petróleo (Fepp), mecanismo que rigió entre
1991 y 2005 y que volvió a entrar en operaciones el 1
de julio, una vez que terminó la aplicación del Fondo de
Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepco).
BANDA MÁS AMPLIA
El nuevo sistema tendrá una banda más amplia
en el cual flucturán los precios de los combustibles:
12,5% por arriba del precio de paridad del petróleo en
Chile y 12,5% por debajo de ese nivel. Este es el mismo
margen que tuvo el Fepp hasta 2005 y que opera nuevamente.
Mientras funcionó el Fepco, la banda fue más
estrecha, de más menos 5%.
Como adelantó la semana pasada La Tercera, Larraín
ratificó que el nuevo sistema no será un fondo, sino
un mecanismo de impuesto específico variable. Cuando
los precios superen el techo de la banda de 12,5%, el
impuesto específico será menor, de modo que el precio
vuelva a ese nivel. Al contrario, cuando el valor baje del
piso de 12,5% el tributo específico será más alto.
Este mecanismo operará para las bencinas, que
tienen impuesto de 6 UTM por metro cúbico, y para el
diésel, que paga un tributo específico de 1,5 UTM por
metro cúbico.
A junio el Fepco tenía US$ 362 millones, recursos que
ahora se liberan y, de acuerdo a la ley, deben ir al Fondo
de Estabilización Económica y Social (Fees).
MAYOR VOLATILIDAD
“Esto es sustancialmente mejor que el sistema
que existía”, afirmó Larraín. Agregó, sin embargo, que
como la banda es más amplia, “hay una mayor fluctuación
(del precio), pero esto corre hacia arriba y hacia
abajo”.
La economista de Econsult, Michèle Labbé, comentó
que, por lo mismo, se reduciría la entrega de subsidios
para los precios. “Se entregarán menos subsidios, porque
la banda es más ancha y se permite una mayor fluctuación.
Pero, en general, creo que es un sistema más
transparente y más directo, en definitiva, un mejor sistema”,
comentó.
Larraín aseguró que el Sipco no tendrá un costo
fiscal, a diferencia del Fepp y Fepco que entre el 2000
y 2009 implicaron un costo de US$ 2.344 millones. “No
hubo neutralidad fiscal. Hubo fuertes subsidios”, indicó.
La idea del gobierno es que el Sipco opere sólo transitoriamente,
pues en aproximadamente seis meses espera
avanzar hacia un seguro externo como mecanismo de
estabilización de precios.
APORTE PARA LA PARAFINA
Para estabilizar el precio de la parafina -que no
tiene impuesto específico- continuará operando el Fepp.
Al primer trimestre, este fondo tenía US$ 43,7 millones.
Se suplementarán US$ 5,4 millones sólo para el kerosene,
los que saldrán del ítem Fondos Generales del Fisco
que establece la Ley de Presupuestos

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